La vida atenta

30.03.2013 16:59

Vivimos en un mundo de ventajas y preferencias, eventualmente aparecen motivos para admirar algo o alguien, y la vida interior puede seguir sin renovación.

Es portentoso y pocos se dan cuenta de la jerarquía insondable, el dedicarse a descubrir novedades dentro de nosotros mismos. Puede darnos la impresión de que la creación es muda sin embargo dice y nos hablará mucho de cuanto valemos. La mayoría fijamos la atención cuando algo  genera curiosidad, tal cual como Moisés “Qué es esta cosa extraña, no se consume el árbol.”

El diálogo o coloquio viene a convertirse en una herramienta acogedora de personas diversas, pero que requiere de sinceridad y paciencia, todos necesitamos de la ayuda ajena.

Existe ese mundo interior oculto y que reclama un encuentro, las rutas son distintas, las personas son celestiales, los proyectos son estables, la vocación es una sola y la alegría infinita, los bienes son de todos, la verdad una sola, allí no hay peligro, tampoco guardianes, todos viven disfrutando de hermosos jardines, ya no existe el frío y el calor, no hace falta estudiar ninguna carrera, en donde buscar es sinónimo de encontrar. Dios se convierte en el centro de toda atención porque su dulzura y resplandor nos cautivan.


Por: CRISTOBAL AVALOS ROJAS