El discernimiento
Desde adolescente quise recorrer el mundo para conocer culturas, personas, idiomas, etc. Entré en la vida religiosa para profundizar una llamada tan fuerte desde pequeño. Todo giraba en torno a un sueño de vivir una ilusión.
Me doy cuenta como muchas veces puedo proponerme llevar un estilo de vida y luego no poder alcanzar por encontrar otras mejores, a veces trazarse un proyecto corre el riesgo de ser comparado con otros.
Pasa con tantos jóvenes que pueden volar alto y que por situaciones económicas se les encuentra el sueño truncado. Estoy desafiado a construir, edificar y cuestionar el mismo futuro. Y veo que la verdad solo podré hallar desde el discernimiento ya que es una visión del espíritu.
“El buen sentido es la cosa mejor distribuida en el mundo, pues cada cual piensa estar tan provisto de él que aun aquellos que son más difíciles de contentar en cualquier otra cosa, no suelen desear más del que tienen”
